5 tipos de candidatos que debemos evitar

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A la hora de reclutar, el departamento de Recursos Humanos, debe ser consciente de escoger los mejores perfiles para cubrir el puesto solicitado. No todos los candidatos, a pesar de cumplir con los requisitos demandados, son los mejores talentos para nuestra empresa. ¿Por qué? Pues porque sus capacidades laborales se pueden ver mermadas por ciertos rasgos de personalidad que más que favorecerles, les perjudican. Vamos a ver cuáles son esos candidatos que debemos evitar:

1.     El candidato ocupado
Este perfil nos hará perder mucho tiempo. A pesar de que cumpla con nuestras expectativas laborales, será muy difícil de contactar con él para concertar una entrevista personal. Siempre que le llamemos estará ocupado, o no podrá asistir a la cita e incluso, después de haberla concertado, la cambiará una y otra vez de día, seguramente por falta de disponibilidad. Huye de este perfil porque quien haga esto en una entrevista de trabajo lo hará en una reunión de empresa e incluso en su día a día.

2.      El candidato invisible
Es la persona que supuestamente está, pero en la realidad no está. Es decir, aquel candidato con el que conciertas una entrevista pero, finalmente, no sólo no acude a la misma, sino que además ni avisa para cancelarla o posponerla. Todos podemos tener un imprevisto, claro que sí, pero también todos, hoy en día, tenemos mil y una formas de comunicarlo. Este tipo de candidato descolocará toda tu agenda, haciendo que tu día sea mucho menos productivo.

3.       El candidato insistente
Este tipo de candidato es el típico que envía su currículum una y otra vez, e incluso llama insistentemente y directamente a la empresa para una posible entrevista personal. Son personas "urgidas", con prisa, que transmiten inseguridad y presión al mismo tiempo. Nada recomendable si deseamos un equipo de trabajo laboral estable.

4.      El candidato omnipresente
Es aquel que como Dios, está en todas partes. Es decir, no hace selección de las empresas y sus candidaturas, más bien al contrario. Envía su currículum de forma masiva y sin saber muy bien al puesto al que está postulando. Esta falta de interés por conocer a la empresa, así como al puesto al que puede acceder nos hace pensar que puede no ser un trabajador comprometido.

5.       El candidato mentiroso
Todos queremos dar lo mejor de nosotros mismos en una entrevista de trabajo. Pero ensalzar nuestras cualidades y formación curricular no significa que tengamos la necesidad de contar mentiras en una entrevista, y mucho menos cuando se puede comprobar perfectamente que lo que se refleja en el currículum no tiene nada que ver con la información que, a posteriori, se da en la entrevista personal. Ver cómo un candidato miente descaradamente, es una señal definitiva de que nos llegará a traer problemas en la empresa. Si miente en eso puede mentir en otras cosas, como en las excusas para llegar tarde al trabajo o para faltar constantemente a la oficina. Y lo que es más grave, puede llegar a mentir a los clientes para conseguir sus objetivos empresariales y dejarnos en muy mal lugar de cara a nuestro público. De igual forma, si finalmente no está tan capacitado como dice, eso también puede afectar a su rendimiento laboral y a la productividad de la compañía.